Pulpo braseado con cachelos y mojo de tomate seco

Pulpo braseado con cachelos y mojo de tomate seco

En este caso tenemos un plato donde prima el sabor y que no deja de ser tradicional salvo por el mojo de tomate seco que le aporta un toque distintivo muy agradable y que sorprenderá a los comensales. Es recomendable porque no es necesario tener gran conocimiento de cocina o intrumental para realizarla y sin embargo el resultado siempre es satisfactorio, además si ya se compra el pulpo cocido pues prácticamente ” no tiene” dificultad alguna.

Ingredientes:

1 pulpo pequeño  (puede ser ya cocido)

4-5 patatas de cocer

Sal, pimienta

AOVE (aceite de oliva virgen extra)

Mojo de tomate seco

8-10 ud de tomate seco (puede ser en aceite)

Sal

AOVE (aceite de oliva virgen extra)

3-4 dientes de ajo grandes

Pimentón al gusto (puede ser picante)

1 rebanada de pan frito

Elaboración:

Si el pulpo ya lo compramos cocido nos evitamos el tener que cocerlo nosotros mismos que realmente es el mayor problema o dificultad que puede tener esta receta. Para cocerlo y que no quede duro lo adecuado es poner una olla con sal y llevarla a ebullición, en ese momento cocer el pulpo con unas pinzas o una “araña” o espumadera y “asustarlo” 3 veces, es deir, meter el pulpo en el agua hirviendo unos segundos y sacarlo, volver a meterlo de nuevo unos segundos y de nuevo sacarlo y repetir una vez más el procedimiento, introducir unos segundos y sacar de nuevo, finalmente introducimos el pulpo tras “asustarlo” las 3 veces y dejar cocer. Para no equivocarnos más que controlar el tiempo en si yo diría que se pinchase con una brocheta y comprobar que está blando, en todo caso el tiempo de cocción depende del peso del pulpo.

En este momento podemos coger los dientes de ajo y ponerlos en el horno a unos 180º C , y una vez que los tengamos asados los retiramos y dejamos enfriar.

Una vez tenemos el pulpo cocido pasamos a cocer los cachelos para lo que simplemente ponemos otra olla o cacerola con agua y sal, introducimos las patatas y llevamos a ebullición, de la misma forma que pinchamos con una brocheta el pulpo lo hacemos con la patata hasta que veamos que está blanda y en ese momento apartamos y escurrimos bien.

Mientras se cuecen las patatas podemos ir haciendo el pulpo en una brasa o  incluso un grill (si no disponemos de ello, simplemente se puede hacer a la plancha).

Finalmente hacemos el mojo para lo que pelamos los ajos previamente asados en el horno y los ponemos en un recipiente acto para turbinar, añadimos los tomates secos (si no los compramos ya en aceite previamente antes de comenzar la receta es necesario poner los tomates en un recipiente con AOVE), media rebanada de pan frito, un poco de pimentón al gusto, un chorreón de AOVE (no mucho, mejor ir agregando posteriormente) y una pizca de sal.img_20161006_143126

Trituramos con túrmix bien y debemos obtener nuestro mojo de tomate seco, si queda demasiado espeso podemos añadir un poco más de AOVE o incluso un poco de agua hasta obtener la textura que nos guste, a la vez corregimos de sal si por el contrario es demasiado líquida la salsa añadir el resto de pan frito.

Para terminar, montamos el plato poniendo las patatas cortadas a mitades con un poco de sal y AOVE (si están frías se les puede dar un minuto de microondas) el pulpo (se puede espolvorear un poco de pimentón) y nuestro mojo de tomate seco y no queda más que disfrutar de un platazo rico y lleno de sabor y matices.

Chipirones en su tinta con arroz

Chipirones en su tinta con arroz

Plato tradicional de tomar en casa, calentito para combatir el frío, muy rico y sencillo de hacer ya que  más allá de limpiar los chipirones (hay pescaderías que los limpian o incluso se pueden comprar ya bien limpitos) poca complejidad hay. El principal ingrediente de esta receta es la paciencia, dejar que se cocine todo bien sin precipitarnos y probar, probar y probar hasta tener el sabor que nos guste.

Ingredientes 4 pax:

500 gr de chipirones

2 cebollas

2 diente de ajos

2 pimientos verdes

3-4 rebanadas de pan asentado (del día anterior)

1 hoja de laurel

Sal, pimienta

AOVE (aceite de oliva virgen extra)

100 ml de vino blanco

500 ml de caldo de pescado o agua

1-2 bolsas de tinta de calamar

100 ml de tomate frito

200 gr de arroz preferiblemente largo

Elaboración:

Para empezar poner la cebolla picada pequeña en una olla (yo usé de barro) con AOVE y una hoja de laurel, dejar a fuego bajo que poche bien. Una vez comience a ablandar la cebolla añadir los pimientos verdes y dejar sofreír a fuego medio o medio-bajo.

Mientras  poner las rebanadas de pan a remojo con el vino.

Cuando tenemos un buen sofrito añadimos el pan remojado con el vino y subimos el fuego y dejamos que evaporé un poco el alcohol del vino. A la vez vamos mezclando y deshaciendo el pan con la paleta, una vez esté bien desecho añadir el tomate frito e integrar bien.

En este momento hay que tener cuidado que el tomate puede hacer que el guiso se agarre un poco.

Cuando tenemos todo bien mezclado y ya con una bonito color y olor, añadir la mitad del caldo o agua y la tinta, salpimentar y subir el fuego para llevar a ebullición y ya cuando rompa a hervir bajar el fuego y dejar cocinar tranquilamente entre 25-30 minutos removiendo de vez en cuando.

Mientras se hace el guiso limpiar los chipirones y trocear a nuestro gusto (si bien se podrían rellenar de sus propios tentáculos y alguna otra cosa que nos guste, pero en este caso yo simplemente los puse troceados) y también poner un recipiente con agua y sal para cocer el arroz, simplemente poner el mismo en el agua ya hirviendo y cocer unos 15-20 minutos dependiendo del tipo de arroz y del punto que queramos obtener, a mi me gusta para usarlo así dejarlo al dente, cuando lo tengamos a nuestro gusto apartar, escurrir y refrescar bajo el grifo para cortar la cocción.

Cuando tengamos el “guiso” triturar con túrmix o thermomix retirando eso si, la hoja de laurel  y volver a poner en la olla, en ese momento si es muy espeso añadir un poco más de caldo o agua, a la vez que ponemos una sartén al fuego con un chorreón de AOVE y los dos ajos machacados y cuando esté bien caliente añadir los chipirones troceados y saltear. Añadir al guiso y cocinar unos 10 minutos.

Finalmente servir los chipirones en “su tinta” con el arroz cocido (al que podemos dar un minuto de microondas para que no esté frío) y disfrutar de todo un platazo.

Rissotto de calabaza y gorgonzola al romero

Rissotto de calabaza y gorgonzola al romero

El arroz es uno de los productos que más me gusta en todas sus variantes y de todas las opciones que ofrece el rissoto me parece una de las más atractivas. Combinaciones infinitas con todas las posibilidades del mundo y en este caso una calabaza dulce con gorgonzola y romero fresco que terminó siendo un gran plato.

Ingredientes:

200 gr de arroz redondo (el arroz de rissotto ideal sería el arborio)

100 gr de calabaza

50 gr de gorgonzola

1 cebolla

100 ml de vino blanco

Caldo de verduras, lo ideal es hacerlo nosotros mismos con un poco de apio, cebolla, la parte verde del puerro, tomate….sino lo rápido es comprarlo hecho o usar unas pastillas de concentrado aunque lógicamente no es lo mismo.

Un poco de mantequilla.

Un par de ramas de romero fresco.

AOVE (aceite de oliva virgen extra)

Sal, pimienta

Elaboración:

Pochamos la cebolla cortada pequeñita (brunoise )y dejamos a fuego medio bajo hasta que la cebolla esté traslucida.

Ponemos el vino salpimentamos al gusto y ponemos las ramas de romero,  subir el fuego que evapore el alcohol y posteriormente volvemos a bajar a fuego medio, remover de vez en cuando.

Mientras cortamos la calabaza a cuadrados no muy grandes y regulares a ser posible (petit carré), añadir a la cebolla  y dejar cocinar hasta prácticamente seco,  que se integren bien los sabores. Si fuese necesario añadiríamos un poco de caldo.

Cuando tenemos la cebolla y el ajo bien pochados y prácticamente el vino haya desaparecido, añadimos el arroz, sofreímos un par de minutos y comenzamos a agregar caldo (que lo mantendremos caliente en todo momento) cazo a cazo, es decir, de inicio se pueden añadir un par o tres de cazos de caldo remover continuamente que el arroz vaya absorbiendo el caldo conforme vaya quedándose seco se agrega un nuevo cazo y se sigue removiendo hasta que vuelva a ser absorbido por el arroz y así hasta que tengamos el arroz en el punto que nos guste (es necesario dejar el arroz  al dente para terminar con la mantequilla y el queso), pero cuidando que no quede caldoso sino que al final si necesita caldo se le agrega muy poco a poco.

Finalmente cuando tengamos el arroz apartar del fuego y  agregar la mantequilla  remover bien, se aparta el arroz del fuego y se añade el queso  gorgonzola en este caso  e integrar bien y veremos como va adquiriendo esa textura “mantecada” del rissotto.

Servir y terminar con un poco de romero .

Solomillo a la pimienta de Jamaica

Solomillo a la pimienta de Jamaica

Simplemente encontré una muy buena oferta de solomillo que no dudé en traer a casa y una vez aquí me vino el recuerdo de la primera vez que probé el solomillo a la pimienta que me pareció algo espectacular sobre todo porque recuerdo mi miedo a que picase en exceso y la realidad es que para nada ya que la pimienta en grano aporta aroma pero no pica, jejejeje, pero por aquel entonces no tenía ni pajolera idea de eso.

En todo caso simplemente he tratado re recrear mi recuerdo sin buscar emplatado  más cuidado, ni nada nuevo, sólo ir a aquel primer plato que tanto me gustó y el resultado es ete con la única variación ha sido usar pimienta de Jamaica que me parece ideal para una receta como esta y en aquella original no aparecía ésta, pero a fin de cuentas creo que mi recuerdo se aproxima muchísimo a lo que obtuve y contento por ello.

Ingredientes:

500 gr de solomillo cortado en medallones

3 patatas

1 brick de nata de 200 ml

100 ml de leche

Pimienta de Jamaica y pimienta negra en grano al gusto

Sal

AOVE

1 poco de maicena si fuese necesario

Elaboración:

En este caso se puede hacer la receta con el solomillo en una pieza o en medallones que es como yo lo he hecho, a fin de cuentas solo cuestión de gustos.

Comenzamos pon poner la nata con la pimienta en grano y un poco de leche, como medio vaso, en un cazo y llevar a fuego medio. Simplemente dejamos así removiendo de vez en cuando que infusione la pimienta y a la vez vaya reduciendo la salsa.

Al final si está demasiado líquida añadiremos un poco de maicena diluida en agua fría para espesar pero solo si fuese necesario.

También hay que tener en cuenta que se podría usar en vez de nata y un poco de leche, solo nata pero yo lo hago así para restar un poco de “grasa”.

Por otro lado marcamos los medallones  de solomillo salpimentados en una plancha o sartén a bastante caliente que simplemente selle y de color a la carne y una vez la tengamos a nuestro gusto la añadimos a la salsa y dejamos que cocine en ella a la vez que reduce la misma. Probamos una vez tengamos la carne blanda y la salsa reducida y corregimos de sal si fuese necesario.

Si queremos una salsa más “lisa” simplemente podemos retirar los granos de pimienta y pasar un poco por túrmix, si bien yo la deja tal cual porque el recuerdo de la primera vez que probé este plato era así y quería “recrear” de alguna forma eso.

Por otro lado simplemente cortamos unas patatas (en este caso yo lo hice en forma panadera) y freímos en abundante aceite y terminamos acompañando el solomillo con las mismas.

Patatas guisadas con sobrasada

Patatas guisadas con sobrasada

Esta no deja de ser en este caso una receta de aprovechamiento ya que es el resultado de tener la idea de hacer patatas a la riojana y sin embargo no disponer en el momento del ingrediente esencial de esa receta que es el chorizo por lo que rápidamente había que cambiar el planteamiento y el resultado no deja de ser bastante satisfactorio después de encontrar un poco de sobrasada en el frigo.

Ingredientes:

100 gr de sobrasada

4 patatas grandes

1 pimiento verde

1 cebolla grande

2 dientes de ajo

2 zanahorias

Sal, pimienta en grano

Agua o a ser preferible caldo de verduras o de pollo incluso (lo suficiente)

100 ml de vino tinto

1 hoja de laurel

AOVE (aceite de oliva virgen extra)

Elaboración

Poner en una olla (preferiblemente de barro) la cebolla picada en brunoise (en pequeñito) con la hoja de laurel y AOVE. Conforme comience a transparentar la cebolla añadir el ajo picado de la misma forma, integrar bien y tras un par de minutos añadir el pimiento picado de la misma forma, un poco de sal y unos granos de pimienta y dejar sofreír a fuego medio bajo.

Mientras tanto procedemos a cortar las patatas “chascando” o “triscando” es decir rompiendo, de forma irregular y cortamos además la zanahoria en rodajas .

Una vez tenemos un buen sofrito añadir la zanahoria en rodajas y el vino, integrar todo bien y dejar a fuego alto que evapore el alcohol del mismo.

Tras unos minutos añadir la sobrasada y las patatas triscadas y cubrir de agua o a ser posible de fondo y llevar a ebullición, y cuando rompa a hervir bajar a fuego bajo y dejar cocinar unos 25 minutos aproximadamente, dependerá un poco del tipo de patata, simplemente probar y cocinar el tiempo necesario para que ablande la patata.

Corregir de sal y simplemente disfrutar de un plato ideal para la temperatura y el tiempo que comienza a hacer.

Salmón con tártara (a mi manera) y escalibada

Salmón con tártara y escalibada

En este plato la única novedad es la salsa tártara ya que la escalibada está publicada en otra entrada y el salmón sólo hay que hacerlo a la plancha o al horno y poco más, si bien la combinación resulta muy buena y queda un plato completo y rico que merece la pena probar.

Ingredientes:

1 lomo de salmón

Escalibada al gusto (https://enlacocinadejulian.wordpress.com/2016/02/08/escalibada-a-mi-manera-con-chimichurri-y-gorgonzola/) aunque en este caso no la use con chimichurri como en la receta anteriormente publicada

Salsa tártara

1 vaso de mahonesa preferiblemente casera

Media cebolla pequeña ( a ser posible fresca)

4-5 pepinillos en vinagre

1 cucharada de alcaparras encurtidas

1-2 cucharadas de mostaza al gusto

1 huevo cocido

Elaboración:

En este plato lo más laborioso (relativamente) es hacer la escalibada pero contando con que la podemos preparar con anterioridad y de hecho es lo recomendable por que hay que comerla fría pues el resto no tiene más complicaciones.

Una vez dispongamos de la escalibada sólo se trata de hacer la tártara que en este caso y para mí al menos queda mejor con una mahonesa casera o lactonesa que hacemos de forma habitual y simplemente se trata de cocer un huevo 10 minutos en agua hirviendo y picarlo lo más fino posible , picar la cebolla, las alcaparras y los pepinillos de la misma forma y mezclarlos con la mahonesa y la mostaza. Si bien se puede poner la mahonesa con la mostaza, los pepinillos y las alcaparras todo junto y triturar con túrmix lo que dará el sabor pero una textura más suave dejando solo que se note el huevo y la cebolla.

Finalmente sólo hay que hacer el salmón a la plancha o al horno, como más nos guste y acompañarlo de la salsa y la escalibada. Eso si, en este caso si tengo que decir que yo lo he hecho a la plancha con sólo un puntito de sal y un toque de eneldo que siempre me gusta con el salmón.

Caballa al pimentón

Caballa al pimentón

Últimamente ando corto de tiempo por trabajo y no puedo “inventar” mucho en la cocina jejejee, así que voy a lo rico y fácil que no por ello merece menos la pena sino más bien al contrario. En este caso un plato donde brilla el producto, destaca el sabor y simplemente se trata de disfrutar con poco esfuerzo.

Ingredientes 2 Pax:

1 caballa de tamaño medio

1 tomate de ensalada

2 dientes de ajo

1 cucharada  sopera de pimentón (dulce o picante al gusto)

AOVE

Sal, pimienta, orégano al gusto

20 ml de vinagre de vino

Elaboración:

Para comenzar simplemente salpimentar la caballa al gusto y poner en la plancha  o en sartén con un poco de AOVE por el lado de la piel. Cuando este prácticamente cocinado damos la vuelta y terminamos de cocinar por el lado de la “carne”.

Mientras se cocina la caballa laminar los ajos finos y poner en una sartén con un buen chorro de AOVE a fuego medio. Dorar con cuidado de que no se quemen los ajos, una vez que toman color y se ponen “crujientes” apartar del fuego y poner el pimentón, remover bien para que no se queme el mismo ya que sino amarga bastante.

Una vez integrado bien el pimentón añadir el vinagre, mezclar bien y volver a fuego para que evapore. Remover muy bien.

Por otro lado cortamos el tomate y aliñamos al gusto, yo eso sí los terminé con un poco de orégano. Ponemos en el plato formando una cama.

Terminamos agregando la “salsa” sobre la caballa, si bien lo hacemos directamente en la sartén, es decir, que antes de servir aún teniendo la caballa en la sartén ya apagada añadimos la mezcla de ajos, vinagre y pimentón. Recogemos el sobrante y servimos la caballa sobre la cama de tomate y acabamos con el resto de salsa.

Arroz ibérico

Arroz ibérico

Un plato sencillo donde triunfa el producto y el sabor a campo, especias, tradición…..a fin de cuentas algo rico y fácil sin necesidad de invenciones ni mezclas raras, simplemente a lo básico  y sencillo haciendo las cosas con paciencia, tranquilidad y cuidado se obtienen siempre buenos resultados sin duda alguna.

Ingredientes:

3 dientes de ajo

1 cebolla

1 pimiento verde

1 zanahoria

2 tomates maduros

1 hoja de laurel

1 rama de tomillo

1 rama de romero

1 cucharada de café de comino

1 cucharada de café de pimentón

200 ml de vino tinto

Litro de caldo de carne (o una pastilla de concentrado y agua)

150 gr arroz bomba

250 gramos de lomo ibérico

Elaboración:

Para un buen arroz siempre es necesario un buen caldo, o fondo por lo que sería lo primero a hacer, aunque en este caso ya lo tengo.

Cuando ya tenemos el fondo o mientras se hace procedemos a trocear el lomo a trozos medianamente regulares para que posteriormente la cocción sea lo más uniforme posible.

Una vez tengamos la carne poner aceite al fuego y añadir un diente de ajo machacado y una hoja de laurel, cuando haya tomado temperatura agregamos la carne y marcamos bien, apartamos y reservamos.

Mientras tanto picar cebolla en brunoise (en pequeñito) y dos dientes de ajo igual y añadimos en el mismo aceite de marcar el lomo, dejamos sofreír a fuego medio-bajo, conforme la cebolla se vuelva traslúcida añadir el pimiento y la zanahoria cortados de la misma forma, poner un poco de sal y dejar que vaya ablandando.

Tras unos 5 minutos aproximadamente añadir los dos tomates rallado o triturados y sofreir a fuego bajo durante unos 10-15 minutos hasta que la verdura esté blanda y en ese momento poner el vino tinto, subir el fuego que evapore el alcohol durante unos minutos y posteriormente baja de nuevo, agregar el tomillo, el romero y la carne y cocinar hasta que la carne ablande un poco, en ese momento agregar el arroz y removemos biendurante un par de minutos.

Poner el comino y el pimentón y agregar el caldo siempre en caliente en proporción de 3 partes de caldo por cada una de arroz, para lo que se puede usar como medidor el propio cazo de poner el caldo por ejemplo. A fuego fuerte remover e integrar todo bien durante unos 5 minutos tras los cuales bajamos el fuego y dejamos cocinar removiendo de vez en cuando otros 10 minutos aproximadamente (dependerá del tipo de arroz, el recipiente y el tipo de fuego utilizado). Probar, corregir de sal y finalmente una vez apartado el arroz, dejar un par de minutos de reposo para ya simplemente disfrutar de un arroz con toques y aroma de campo.

 

Mi tarta de manzana, compota y crema de canela y anís

Mi tarta de manzana, compota y crema de canela y anís

Esta es mi tarta de manzana con un toque distinto por la crema de canela y anís y la compota. Tomándola en frío es espectacular, potente de sabor y con una mezcla de texturas agradable, si bien es cierto que lo mejor es realizarla con previsión para dejar reposar tanto la crema como la compota e incluso para dejar enfríar la elaboración final, pero creo sinceramente que el resultado final merece de verdad la pena. En definitiva, puede gustar más o menos pero seguro que no deja indiferente a nadie.

Ingredientes:

1 masa de hojaldre fresca

2 manzanas

1 sobre de brillo para tarta (lo compré en lidl)

Crema de canela y anís (https://enlacocinadejulian.wordpress.com/2016/09/10/crema-de-canela-y-anis/)

Compota de manzana (https://enlacocinadejulian.wordpress.com/2016/08/30/compota-de-manzana/)

Elaboración:

Previamente es recomendable tener la compota y la crema pastelera hecha incluso mejor aún si es del día anterior.

Una vez que tenemos las elaboraciones del relleno preparadas pasamos a poner la masa de hojaldre en el molde que vayamos a usar, pinchamos con un tenedor y ponemos un papel de horno cubriendo la superficie. Rellenamos de legumbres secas (garbanzos, judías…) simplemente para evitar que suba el hojaldre, no queremos que se “hinche” por llamarlo así.

También se puede usar masa quebrada por ejemplo.

Llevamos a horno a unos 180 ºC durante unos 10 minutos que se cocine la masa pero no del todo ya que hay que terminar posteriormente ya una vez rellena.

Mientras tanto en un bol con agua y un poco de zumo de limón ponemos las manzanas laminadas muy finas y ya descorazonadas, el pelarlas o no  deja de ser más que cuestión de gusto personal. El ponerlas así con zumo de limón es para evitar que se oxiden y tomen mal color.

Una vez transcurridos los 10 minutos aproximadamente (puede variar algo el tiempo dependiendo del horno por ejemplo) retirar las legumbres y el papel de horno y pasamos a rellenar la tarta poniendo primero sobre la base la compota de manzana. Hay que extender bien por toda la superficie para lo que es ideal un lengua de silicona, una vez todo bien cubierto pasamos a poner una capa de crema de canela y anís que igualmente extendemos por toda la superficie y finalmente cubrimos toda la superficie con las láminas de manzana.

Cuando tengamos la tarta con todas las capas de relleno colocadas pasamos de nuevo a hornear a 180ºC otros 10-12 minutos aproximadamente, siempre repito que depende del horno, ya que no todos son iguales y por ejemplo en el mío necesitaría más tiempo ya que da menos calor.

Finalmente sacar del horno pasado el tiempo de cocción y pintar con el brillo que en este caso al ser de sobre simplemente se trata de poner con agua y azúcar, diluir bien y llevar a ebullición, apartar y reservar antes de pintar con él.

En todo caso el brillo no es necesario ni mucho menos, es simplemente un añadido estético sin más.

Finalmente dejar reposar y mejor comer en frío.

Crema de canela y anís

Crema de canela y anís

Esta receta no deja de ser una crema pastelera tradicional perfumada a mi gusto, resulta ideal para casi cualquier tipo de relleno y en todo caso con cambiar los aromatizantes (en este caso: piel de limón, canela y anís estrellado) por otros ya se puede obtener otra elaboración “diferente”. En definitiva una receta que no puede falta ra ningún amante de la repostería.

Ingredientes:

50 gr de maicena

500 ml de leche

Media rama de canela

Piel de limón al gusto

2 huevos tamaño “L”

100 gr de azúcar

1 unidad de Anís estrellado

Elaboración:

1º Batir huevos enteros con azúcar hasta doblar el volumen aproximadamente.

2º Perfumar leche con canela, anís estrellado y limón. Se aparta antes de que hierva. Se pasa por un chino,( atemperar un poco ya que si está demasiado caliente puede cocinar los huevos)  y se agrega a los huevos.

3º Tamizar la maicena y añadir a la mezcla de leche y huevo.

4º Poner a fuego lento sin dejar de batir ( OJO se agarra con muchísima facilidad), lo mejor es tener al inicio el fuego alto y bajar tras un par de minutos. La clave es tener paciencia y no dejar de remover,  veremos como adquiere consistencia y espesa por si misma la elaboración.

5º Apartar del fuego y preferiblemente cambiar de recipiente, remover un poco que enfríe.